Comúnmente, el esófago de Barrett es diagnosticado durante un procedimiento de endoscopía superior, también conocido como esofagoduodenoscopía (EGD).
Este procedimiento consiste en la introducción de un pequeño y flexible tubo por la boca atravesando la garganta. Este tubo, conocido como endoscopio, tiene una cámara de video y una luz en la punta que permiten captar imágenes en un monitor cercano. Esto permite al médico inspeccionar visualmente y capturar imágenes del tejido del esófago. El procedimiento de endoscopía es llevado a cabo generalmente por un gastroenterólogo o un cirujano gastrointestinal en un consultorio externo, en un centro de cirugía ambulatorio o en la sala de endoscopía de un hospital. El procedimiento usualmente se lleva a cabo en menos de 30 minutos y el paciente puede regresar a su hogar al finalizar el mismo.
Existen nuevos y pequeños endoscopios que el médico puede colocar a través de la nariz del paciente para diagnosticar esófago de Barrett, pudiendo evaluarlo rápida y oportunamente.
Existen también nuevas y pequeñas cápsulas con cámaras que el paciente puede ingerir para que el médico evalúe si éste padece o no de esófago de Barrett.
Biopsia